Para cualquiera que escuche heavy metal o lo interprete, puede resultarle difícil definir lo que es éste poderoso subgénero del rock n’ roll, pero una de las cosas frecuentemente expresadas es que se trata de “algo simplemente maravilloso, pero que es difícil de abordar”.

El heavy metal tiene sus orígenes a finales de los años 60, pero en su lugar eran los hippies quienes se encontraban en rigor con premisas de amor y paz gracias al pop, sobre todo en Estados Unidos.

En cambio, la historia del rock es un tanto más oscura y diferente en Inglaterra, gracias a los bombardeos ocurridos a finales de la Segunda Guerra Mundial, donde se fabricaban municiones para el conflicto bélico.

Es en Birmingham donde sucedía este hecho, siendo esta ciudad considerada el complejo industrial por excelencia de la época.

El metal era la materia prima predominante, y con él se siguieron fabricando desde utensilios hasta cerraduras después de la guerra, de modo que los cerrajeros siempre tenían trabajo. Los niños de la época escuchaban desde sus escuelas los golpeteos de los metales.

Pero hubo una banda que marcó un hito en la historia del rock, gracias a la implantación de este nuevo género musical, con acordes y melodías más duras que el rock tradicional, que se debían a un suceso relacionado a la actividad industrial.

Tony Iommi: el padre del Heavy Metal

Tony Iommi quizás sea un referente importante en la actualidad respecto al heavy metal, aunque él y los demás integrantes de Black Sabbath no se refieren a ellos mismos como heavy metaleros, sino que más bien tocaban un rock más pesado.

Situándonos a finales de los años 60, Iommi ya tocaba la guitarra, pero trabajaba como soldador en una de esas tantas fábricas de Birmingham. Sin embargo el día que iba a renunciar, le sucedió un evento bastante penoso.

El cortador de metales de la fábrica no había acudido a trabajar ese día, por lo que asignaron a Tony la tarea de cortar los metales ya que no tenía trabajos pendientes. No tenía mucha pericia en el manejo de máquina, de modo que los nervios también hicieron de las suyas.

Esta máquina despojaría de la primera falange de dos dedos de Tony Iommy, lo que significaba que no solo tendría que retirarse del trabajo, sino que ya no podría volver a tocar guitarra.

No obstante sus compañeros de banda se las apañaron para que volviese a tocar.

La evolución de Black Sabbath y otras bandas de metal

Puede sonar a película de terror, pero Iommi pidió a sus compañeros que derritiesen plástico en lo que quedaba de sus dedos, y a su vez cubrirles con cuero para poder tocar los acordes.

Paralelamente tuvieron sueños y visiones demoniacas, bajaron los tonos con los que iban a tocar, e integraron a su música elementos del blues y el jazz, lo que era considerado arte por parte de los adeptos del rock.

Así fue como nació Black Sabbath y a su vez el Heavy Metal, un nuevo género que les daría fama a ellos y la influencia a otras bandas del futuro como, Van halen, Metallica, Linkin Park, entre otras ya conocidas.

Esto tan solo es una parte en lo que conocemos del rock, el cual es un género que tiene tantas corrientes tan fascinantes que no podemos dejar de escuchar.